Orchestra Kitchen

Open for action

Comer garantiza nuestra supervivencia, pero además nos une, nos deleita, nos transporta, nos alegra la vida; la cocina es entonces epicentro de vida, el lugar donde ocurre la magia. En el caso de este proyecto, al contrario de estar oculta, la cocina está viva, vibrante y sonante para que disfrutes tanto del resultado como del proceso. Porque pedir comida está bien, pero reenamorarte de la cocina alrededor del mundo está mejor.

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Crear un nuevo grupo de restaurantes, un ecosistema de marcas con una propuesta fresca y relevante que destaque en el repleto universo del delivery y que permita centralizar el valor en la marca madre, creando submarcas para cada restaurante con diferentes especialidades culinarias alrededor del mundo. 

Solución

Navegando el contexto cultural, social y competitivo al que se enfrentaba este grupo de nueva creación, vimos la oportunidad de crear marcas con un hilo conductor común que se diferenciara en fondo, forma y mensaje. Creamos un territorio de posicionamiento llamado “Alive Kitchen”, donde se une el deseo de la audiencia de tener una marca de delivery que deje ver un poco más allá, que te cuente las cosas de forma refrescante y que te de entrada a sus recovecos, junto con el deseo de sus fundadores de democratizar la cocina del mundo de forma honesta y cuidada. 

Esta es la primera “cocina oculta” que no es oculta, por el contrario, está abierta y se mueve al compás de espátulas y cucharas para aquellos a los que les gusta disfrutar de un buen plato y se interesan por conocer el proceso y orígenes. Una cocina viva que crea notas de sabor de diferentes orígenes gastronómicos para componer sinfonías de paladar. Siguiendo este espíritu, dimos forma a Orchestra Kitchen, una marca que utiliza el símil con el rico universo musical para darte un ticket de primera fila para disfrutar de la cocina global en el sillón de tu casa. Para transmitir el ritmo, cambio y disfrute que ocurre tanto en la música como dentro de la cocina de Orchestra.

De Orchestra nacen cinco marcas con especialidades diferentes: Burger Jazz, Nami-Nori Blues, Tacos Coyotl, Ramen Pop y Coquelet Chanson, cinco restaurantes que se inspiran en la historia de la música de los lugares donde estos platos fueron creados y amados para componer Orchestra; una sola banda, muchas melodías. 

El nombre, tono de voz y mensajes dotan de personalidad a la marca con referentes a la música y apropiaciones culturales. Con el mismo respeto con el que se tratan los ingredientes, se construyen mensajes que dotan de significado a los restaurantes y a sus deliciosas creaciones. 

¿El descriptor? LIVE DELIVERY ¿El tagline? OPEN FOR ACTION. Ambos hablan de la actitud de la marca, de una forma de ver el mundo y la cocina. Abiertos a la acción, transmitiendo en vivo y en directo desde Madrid en las plataformas de delivery.

Identidad Visual

Durante las primeras décadas del siglo XX se siguió escuchando el eco de diferentes corrientes artísticas como el art nouveau, que a su vez dieron paso a la aparición de nuevos movimientos y códigos gráficos que impregnaron todas las capas de la sociedad. Esta influencia también llegó a la música, donde muchas de las bandas que se empezaron a formar en aquel momento se apoyaron en estos rasgos sugerentes, ornamentales y expresivos para crear su propio sello. Y son estos códigos, los que inspiran el diseño del wordmark de Orchestra Kitchen, un logo con diferentes composiciones que nos habla de espontaneidad, creatividad y buen gusto al mismo tempo, y que nace con la idea de interpretar diferentes melodías.

Del mismo modo que un músico se apoya en el pentagrama para escribir sus melodías, Orchestra también lo hace para escribir las suyas; valiéndose de imágenes y de caracteres que se extienden de manera precisa, de izquierda a derecha, para crear mensajes sinfónicos en cada pieza de comunicación.